Tipos y características de mámoas (III)

Enrique López Fernández

Escrito por

Se trata de resumir y completar los datos ofrecidos ya en la información precedente. Incluimos también aquellas mámoas hoy desaparecidas, de cuya estructura, sin embargo, nos consta.

3.1. Mámoas con cámara: 15

  • Tipo dolmen: 14

a) Con corredor: 2 ciertamente (Sierra de Carballido, Grupo Lentomil; Sierra del Hospital, Grupo de Ferreira).
b) Sin corredor, con corona de piedras en torno: 2 al menos (Sierra de Cabreira, Grupo Allonca; Sierra del Hospital, Grupo Hospital).

c) Dudosas de si con corredor o sin él, por el mal estado de conservación: 7 (Sierra de la Légoaseca, Grupo de Castañoso: 1; Sierra del Hospital, Grupo de Leituego: 2; Grupo del Hospital: 2; Grupo de Ferreira: 2).

  • Tipo cista: 1 (Sierra del Hospital, Grupo de Muradal). 3.2. Mámoas sin cámara: 130
  • Con corona de piedras hasta cierta altura en torno a la base: muy numerosas (Sierra de Liñares de Bidul; Sierra de Mazaeda; Sierra de Louxas).
  • Sin corona

a) Con piedras, grandes o medianas, irregularmente dispuestas en su interior: muy frecuentes, tal vez casi en todas.

b) Solo de tierra: algunas, en el estado actual, según parece.

c) Con estratos de tierra, reconocibles por el color, recubierta casi en la superficie totalmente por una capa de pequeñas piedras y otra capa aún encima tenue de tierra (original?); en el interior una gran piedra, en posición desconocida, con grabados ondulantes y serpentiformes y punteado en medio: 1 (Sierra de Carballido, Grupo de Coto de Frades). La piedra fue rota por una excavadora, en una primera embestida, al abrir un cortafuegos, quedando en dos grandes trozos; uno de ellos desapareció más tarde, el segundo fue nuevamente atacado y roto por la misma máquina, conservándose de él solo un pequeño fragmento, que se depositó en el Museo de Fonsagrada, pero que parece haberse perdido en el momento en que las piezas estuvieron depositadas en casas particulares antes de pasar del viejo edificio al nuevo que hoy ocupan. Los grabados no son incisos, como es el caso en la piedra dolménica de Pola de Allande (Asturias), conservada en el Museo Arqueológico de Oviedo, sino punteados, resultando así un sistema de bandas más o menos paralelas hasta cierto punto onduladas. El informante que la vio, Germán Méndez Muruais, vecino de Louteiro, hablaba, sin embargo, sin haberle condicionado previamente con la pregunta, de líneas como si fueron culebras y punteado en medio. A su interés y esfuerzo se debe el fragmento, ahora desaparecido, del cual solo fotografías se conservan.

d) Solo de piedras: 1 (Sierra del Hospital, Grupo del Muradal; destruida para servir de firme a la pista de Leituego, que corre al lado del lugar que ocupó la mámoa).

3.3. Con foso: 1 posiblemente (Sierra de Cabreira, Grupo de Cabreira).

3.4. Otros datos de interés

La altura sobre el nivel del mar de nuestras mámoas oscila entre los 1112 m (Sierra del Hospital, Grupo Hospital Vello) y los 680 (Sierra de Cabreira, Grupo de la Allonca). La cota media está en torno a los 900 metros. Faltan completamente en los lugares bajos. Se sitúan rarísimas veces en la cima más alta del entorno (solo un caso: Chao do Filso, Sierra de Cabreira, Grupo de Fonfría). Diámetro máximo: 30 m (Sierra de Cabreira, Grupo de Cabreira; Sierra de Louxas, Grupo de Louxas); la mayoría, en torno a los 15 m. Alto, tal como están, entre 1 y 2 m.

3.5. Descripción y características de las cámaras dolménicas

  1. Dolmen de Vilar de Carballido

Ubicación: Monte da Pedra Parda, termino de Vilar de Carballido, lugar Campo do Lobo.
Descripción: Cámara dolménica con corredor, de planta poligonal elipsoide (2 x 1,5 m); se conservan 5 ortostatos, pizarra: 3 por el S y 2 por el N, con una altura de 0,80 m a partir del suelo; faltan posiblemente 2, en la parte opuesta a la entrada o corredor; este se halla formado por dos piedras pizarra paralelas, con una ligera inclinación hacia el interior en la parte alta (la separación entre ellas es en la base de 0,75 m, y de 0,50 arriba); mide cada una 0,80 m de largo. El corredor está abierto al este. Posee restos de túmulo y, según parece, vestigios de pared en torno a la base.

  1. Dolmen de la Allonca

Ubicación: Monte da Arquela, entre la Allonca y la Allonquiña; tiene por nombre A Casía da Arquela.

Descripción: Esta es la que ofrecía Vázquez Seijas en 1941: «Es de planta poligonal y sostiene una gran piedra pizarrosa, o mesa, de 3,20 m de largo, con un ancho medio de 1,30 m, que descansa sobre dos piedras clavadas verticalmente, elevándose sobre el nivel actual del terreno, 1,70 m la de la izquierda –dirección Norte–, y 1,70 m la de la derecha –dirección Sur– con un ancho medio de 0,80 m. Al lado de la primera piedra hay otra piedra más pequeña, que une con la que da fondo al dolmen. Esta mide 1,50 m de ancho y 1,40 m en su parte más elevada, ya que hacia la derecha presenta un descenso en corte curvado, en dirección Este. Su amplia entrada se orienta al Oeste» (M. Vázquez Seijas, «Monumentos», 44s). Actualmente de lo que Vázquez Seijas describía no queda nada; solo se conserva una cámara bajo el nivel del suelo, con restos de ortostatos truncados y algo así como una pared delimitando el espacio interior; al lado hay una piedra pizarra de 1,50 x 0,65 m. Posee aún restos de túmulo. Tuvo claramente corona de piedras hincadas en torno a la base, de la cual quedan restos. Todos nuestros informantes coinciden en que se trata realmente de la Casía da Arquela, la cual, según ellos, fue arrasada intencionadamente por un obrero que, conduciendo una pala mecánica, trabajaba en el lugar en la plantación de pinos.

  1. Dolmen de Liñares de Bidul

Ubicación: Pastizal de Meñide, a la derecha de la carretera de Cabreira a Ibias por el Vilar de la Cuiña, en el ángulo izquierdo.

Descripción: Cámara de planta poligonal elipsoide, 1,40 x 0,90 m, de la que se conservan 4 ortostatos de cuarcita, por el N y E, siendo el mayor de 1,30 m de alto y el menor de 1,10 y con unos 0,65 m todos ellos de ancho; terminan todos en punta, con inclinación al interior, apoyándose unos en otros. Presenta por el S una pequeña pared, tal vez tardía, que descansa sobre una gran piedra de 0,70 m de largo; presenta por el O un pequeño hueco sin ortostato ni pared, posiblemente corredor, sin lajas que lo delimiten, igual que en el dolmen de Monterrío. Poseía túmulo, con piedras medianas en la superficie. Ha sido destruida por los años 90 del siglo pasado, cuando se roturó el pastizal. De los ortostatos se aprecia, hoy, apenas la punta aflorando y del túmulo queda una ligera curvatura.

  1. Dólmenes del Hospital

Ubicación: Al lado del Hospital de Montouto, uno dentro de la finca, los otros dos fuera en el monte.

Descripción:

a) En el interior de la finca, detrás de las ruinas del Hospital; se conservan 4 ortostatos, auténticos «megalitos», que miden, contando a partir de la derecha: 1o 2,15 x 1 x 0,35; 2o 1,8 x 0,96 x 0,25; 3o 2 x 1,30 x 0,43; 4o 1,95 x 0,90 x 0,40 m. Hoy carece de túmulo, que fue sin duda eliminado para dar lugar a tierra de labor, como los demás ortostatos, que tal vez se hallen aún en el cierre de la finca.

b) Dolmen fuera de la finca, a la izquierda del hondo camino que, bordeando la pared, sube de Pedrouzos; posee túmulo con 3 megalitos en el centro, cuyas medidas se desconocen, y restos visibles de corona en forma de pared por el sur, limitando con el sendero que sube paralelo al camino.

c) Dolmen también fuera de la finca, a la izquierda del camino antiguo que, saliendo del Hospital, seguía hacia Paradavella y Lugo; posee túmulo bastante bien conservado, con 3 ortostatos enterrados en él; la distancia entre los ortostatos en la parte alta es de 2 metros; es posible que la tapa se conserve incorporada en la pared del cierre de la finca próxima, que mide 2,9 x 1,35 x 0,35 m.

       5. Dolmen de Ferreira

Ubicación: Montes de Ferreira de Arriba, lugar O Pando.

Descripción: Cámara con corredor, de la que se conservan 5 ortostatos de cuarcita, 4 por el N y 1 por el O, el mayor de los cuales mide 2,30 m de alto, siendo el ancho de todos de 0,45 a 0,50 m; mide la cámara en la base 2,50 m y 1,40 en la cima; del corredor solo se conserva una parte, la de la izquierda mirando desde la entrada, formada por 2 piedras hincadas en tierra a lo largo, de las cuales mide una 1 m y 1,30 la otra; la entrada está al S; falta casi toda la estructura que mira al E. Por los alrededores, y dentro incluso de la cámara, se divisan piedras sueltas bastante grandes, que pertenecieron al dolmen, de ellas una es claramente ortostato. Conserva aún un pequeñísimo túmulo. En las inmediaciones, siguiendo el camino que sale al lado hacia la derecha, hay todavía otros dos túmulos con vestigios de dolmen, uno con 2 ortostatos aflorando y en el otro también insinuándose entre el musgo la punta de alguno, según parece.

  1. Dolmen de Ferreirúas

Ubicación: A la izquierda de la carretera que, de la Tombeadoira, marcha hacia Becerreá, en el término de Ferreirúas o de Monterrío.

Descripción: Cámara poligonal, totalmente soterrada en el túmulo, compuesta de 7 ortostatos, unos de pizarra y otros de cuarcita, el mayor de los cuales mide 1,50 m y un poco menos los demás (uno está como roto en la punta); al lado, un poco removida, está la tapa, de pizarra, que mide 1,90 x 1,30 m. La cámara mide de N a S en la base 1,50 m y 0,90 en lo alto; de E a O, en la base, 1,60 y 1,30 arriba, si bien la medida puede ser errónea por estar roto posiblemente el ortostato. Da la impresión de poseer entrada o corredor por el SE, aunque sin lajas que lo delimiten.

  1. Ajuares y objetos hallados

En los descubrimientos fortuitos y «exploraciones» realizadas por los vecinos de las que hay memoria, no se tiene noticia del hallazgo de objetos de valor material. Fueron siempre de piedra, y solo uno de metal. Podemos agruparlos en los apartados siguientes: a) cantos rodados manipulados; b) bola o esfera pulimentada; c) molinos; hachas de piedra pulimentada; d) hacha de cobre y e) vasija de cerámica.

4.1. Cantos rodados manipulados

  • Objeto de piedra arenisca discoidal, bicóncava, de 11 cm de diámetro, hallada en una mámoa sin dolmen, de estructura desconocida (Sierra de Louxas, Grupo de Villabol de Lamas).
  • Objeto de piedra arenisca, igualmente discoidal, cóncava por una parte y con una pequeña banda en relieve delimitando la cavidad –muy poco profunda–, algo separada del borde, de la que sale en un punto una especie de peciolo rematado en redondo o pequeña cabeza, y por la otra cara convexa. Mide 21 cm de diámetro. Fue hallada en una mámoa sin cámara, con gran cantidad de piedras en su interior (Sierra de Louxas, Grupo de Louxas, Chao de Couso).
  • Ruedecilla de sección y aspecto lenticular, perforada en el centro con orificio bicónico, practicado a partir de ambas caras; mide 3,5 cm de diámetro. La mámoa carecía de cámara y nada más se sabe sobre ella (Sierra de Liñares de Bidul, Grupo de Liñares de Bidul).
  • Aro de piedra pulimentada, del que solo se conserva la mitad; 8 cm de diámetro y 4 de grueso; el orificio, abierto desde las dos caras, no es bicónico, sino de perfil ligeramente curvo, con una pequeña cresta en medio; mide el orificio en la arista 2,5 cm y 4,5 en el borde exterior donde empieza. Se sabe tan solo que la mámoa en la que fue hallado no tenía cámara (Sierra de Cabreira, Grupo del Alto del Acebo).
  • Piedra plana, entre rectangular y discoidal, con huellas de percusión en el centro por las dos caras, que se acopla perfectamente a la mano; fue hallada en una zona de mámoas sin cámara (Sierra de Louxas, Grupo de Louxas, Montes de Aldobrén).

4.2. Bola o esfera pulimentada

Mide 5,5 cm de diámetro, con una forma esférica casi perfecta; fue hallada en una mámoa sin cámara, junto con la piedra descrita en segundo lugar en el apartado anterior (Sierra de Louxas, Grupo de Louxas, Chao do Couso).

4.3. Molinos

*Fragmento de molino plano, arenisca, hallado en una mámoa sin cámara, con piedras irregularmente dispuestas (Sierra de Mazaeda, Grupo de Arquide).

*Molino plano, casi circular, no alargado como otros, si bien parece mutilado en uno de sus bordes; muy parecido en forma y tipo de piedra al anterior; hallado en una finca, no se sabe si en mámoa (Sierra de Cuiñas, Santa Xuliana).

*Fragmento de piedra desgastada en una de sus caras por frotamiento, ligeramente curva; parece ciertamente de la misma naturaleza que los dos anteriores; hallada en el mismo lugar que el fragmento del primer molino, pero al borde de otra mámoa (Sierra de Mazaeda, Grupo de Arquide).

4.4. Hachas de piedra pulimentada

*Fabricada en piedra marcadamente azul oscuro, de gran dureza, hasta permitir cortar alambre con ella; producía al ser golpeada un vibrante sonido metálico; terminaba en uno de sus extremos en filo cortante, y en prisma octogonal, resultado del rebajado de las cuatro aristas de un cuerpo de sección rectangular, por el otro lado, rematando en punta ligeramente roma. Por esta parte opuesta al filo, las ocho caras se cerraban, poco antes del final, en una pirámide ligeramente truncada, de unos 15 mm de alto. Extraviado el original, de acuerdo con la réplica –muy fiel, según personas que la conocieron–, realizada por Manuel Fernández Robledo, de la casa de Choa de Mazaeda, las medidas vendrían a ser las siguientes: 35 cm de largo, 7,5 de ancho y 4,5 de alto en la parte de mayor grosor; el ancho del filo, ligeramente curvo, era de unos 7 cm, alcanzando apenas los 3 cm en el otro extremo; su peso era de unos dos kilogramos; fue hallada en una mámoa sin cámara, con piedras en su interior sin orden especial, algunas de ellas con grabados o garabatos, según expresión de los «excavadores», que las dejaron en el mismo lugar (Sierra de Mazaeda, Grupo de Mazaeda).

Un hacha de factura semejante, en piedra pizarra, fue hallada en una zona de mámoas en Xestoselo (Grandas de Salime) y se conserva en depósito en el Museo de Chao Samartín; sus medidas son 210 mm x 51 mm x 34 mm. Se la describe en estos términos por los arqueólogos: «El hacha ofrece un finísimo pulimento y perfecto acabado de las aristas y el filo, en el que no se advierten melladuras que apunten su naturaleza instrumental. Presenta sección biconvexa con laterales rectos y aristas ligeramente biseladas que convergen en un filo amplio y curvado. El progresivo adelgazamiento de sus facetas principales determina un talón de sección subcuadrangular. Las dimensiones y el cuidado tratamiento de las superficies proporcionan a la pieza un aspecto esbelto y suntuoso que permiten suponer una finalidad votiva, probablemente funeraria» (A. Villa Valdés, Chao Samartín, 90).

*Pequeña hacha o instrumento cortante, de corte muy afilado; 6,5 cm de largo, sección elíptica, más estrecha en la parte opuesta al corte; fue halada en mámoa sin cámara, con corona de piedras (Sierra de Cabreira, Grupo de Fonfría).

4.5. Hacha de cobre

Cercana al tipo Cabrales; sección rectangular, cuerpo también casi rectangular, con un pequeñísimo ensanchamiento en el centro y los bordes muy ligeramente salientes en el extremo cortante; un poco más estrecho en la parte opuesta, que, aunque casi cortante, es roma; el costado presenta, por lo tanto, una forma muy próxima a la sección lenticular o biconvexa; mide 11 cm de largo, 4 y 3,5 de ancho en cada uno de los extremos, 1 cm de grueso en la parte de máximo espesor, 2 mm y 1 mm en los extremos; la superficie es ligeramente rugosa por la huellas de molde bivalvo; la mámoa en que fue hallada solo se sabe que no tenía cámara (Sierra de Mazaeda, Grupo de Arquide). Otra hacha muy semejante se conserva en el mismo Museo Castro de Chao Samartín, que fue hallada entre las vigas de una casa de Escanlares (Grandas de Salime); son sus medidas 143 mm x 42 mm x 14 mm; presenta la misma superficie rugosa, y la describen así arqueólogos: «Pieza de cuerpo trapezoidal, talón adelgazado y lados plano-convexos que convergen en un filo curvo. La pieza fue fundida en molde, tal vez bivalvo, y batida en frío para definir el filo, no así el resto de la pieza que conserva las irregularidades de los productos brutos de fundición bien por el vertido de a colada en molde frío o por las irregularidades del propio molde» (A. Villa Valdés, Chao Samartín, 94).

4.6. Vasija de cerámica

Solo se tiene noticia de haber sido hallada una en una mámoa de la Sierra de Louxas y de la que no se hizo aprecio; nada se sabe de sus características.

Enrique López Fernández

 

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